Sesión Reiki

200241957-001

UNA SESIÓN DE REIKI

 

Las sesiones de Reiki tienen duración de 1h, el paciente permanecerá acostado en una camilla, descalzo y vestido. Durante la sesión se utiliza música suave de Hemi-Sync que te ayudará a relajar (musicoterapia) y aromas como incienso (aromaterapia).

Se utiliza cuencos tibetanos para ayudar armonizar y desbloquear los centros de energía conocidos como Chakras, se colocan las manos sobre estos centros energéticos para canalizar la energía Reiki.

Durante un tratamiento, se siente una relajación profunda, una gran sensación de paz. Muchas personas se quedan dormidas, cosa que no influye para nada en el resultado final, algunas siente un cosquilleo, calor o frío en diferentes partes del cuerpo según fluye la energía, experimentan una sensación de “flotar” o sienten emociones que salen a la superficie y otras no sienten nada y no por ello el Reiki no está funcionando.

Se pueden hacer sesiones individuales para obtener una profunda relajación y sensación de bienestar momentáneo o bien el tratamiento de cuatro sesiones donde se trabaja más a fondo para sacar al paciente de algún estado de desarmonía.

Al finalizar éste tratamiento se podrán tomar sesiones individuales con la frecuencia que el paciente necesite.

Se aumentan tu energía y tus ánimos, dándote un punto de vista más positivo sobre la vida. Situaciones anteriores de estrés parecen no preocuparte como antes.

Muchos pacientes tras recibir sus primeras sesiones experimentan unos cambios que pueden resultar molestos. Es habitual que en los días siguientes a la sesión se puedan tener sensaciones de náuseas, vómitos, diarrea, dolor de garganta o simplemente se pase una semana enfadado o de sentimientos a flor de piel. Entonces esta persona piensa que el Reiki le ha ido mal y que está peor que antes de empezar las sesiones. Esto es lo que se llama una crisis de sanación.

A qué llamamos una Crisis de Sanación
Muchos pacientes de Reiki tras recibir sus primeras sesiones experimentan unos cambios en su organismo que pueden resultar molestos. Es habitual que en los días siguientes a la sesión la persona pueda tener una sensación de náuseas, irritabilidad, sensibilidad excesiva o que pase una semana enfadado.

Entonces esta persona piensa que el Reiki le ha ido mal y que no sólo no le ha beneficiado, sino que también le ha causado trastornos en su persona.

Una crisis de sanación es un proceso que se activa en nuestro ser, mediante el cual nuestro cuerpo físico libera toxinas acumuladas en nuestros órganos y nuestro cuerpo mental-emocional libera emociones o pone de manifiesto patrones de pensamiento que nos son nocivos. Esto es lo que llamamos una crisis de sanación.

Síntomas mentales-emocionales que podemos experimentar durante una Crisis de Sanación:

  • Ira 
  • Tristeza 
  • Miedo 
  • Odio 
  • Ansiedad


Síntomas físicos que podemos experimentar durante una Crisis de Sanación:

  • Incremento del sudor
  • Incremento de la orina
  • Incremento de las evacuaciones
  • Sarpullidos
  • Vómitos
  • Síntomas de resfriado o gripe
  • Dolores de cabeza
  • Fiebre
  • Dolores del pasado


Cada persona responde al tratamiento de una manera distinta. Por lo general para sufrir una crisis de sanación se debe realizar un tratamiento de varias sesiones donde la persona se limpia a fondo de los bloqueos.

Cuanto mas largo sea un tratamiento de Reiki más completos y duraderos serán sus efectos. Una sesión por ejemplo, actúa sobre las consecuencias y resuelve problemas puntuales. Por el contrario, el Reiki aplicado planificadamente y sin prisas se orienta hacia la causa de los males y armoniza al individuo y su globalidad.

En estos casos el agravamiento aparente remitirá al cabo de dos o tres días pero suele ser conveniente realizar mas sesiones.

Además hay que tener en cuenta que un tratamiento integral afecta al conjunto del cuerpo, mente y espíritu.

Alguien puede visitar a un terapeuta de Reiki para curarse de una dolencia y al final del tratamiento haber cambiado totalmente de comportamiento, de modo de pensar o de forma de relacionarse con los demás. Esto se debe al reequilibrio emocional y mental que Reiki produce.

Toda metamorfosis implica cierto grado de sufrimiento. Mediante el Reiki se reviven acontecimientos pasados que muchas veces son desagradables y producen sentimiento de angustia, miedo, abandono o rechazo. Manifestar las emociones es necesario para limpiar el alma y liberarla energéticamente pero da lugar a esas crisis emocionales que llamamos “catarsis”.

Cuando la energía desencadena estos fenómenos traumáticos también conocidos por los terapeutas de Reiki como “removidas”, el paciente no debe asustarse y abandonar la sesión sino por el contrario, reafirmar su confianza en el poder del Reiki.

Sus aplicaciones:

  • Favorece la autocuración
  • Fortalece la mente el cuerpo y el espíritu.
  • Equilibra la frecuencia vibratoria del cuerpo y mente.
  • Relaja profundamente.
  • Libera bloqueos.
  • Purifica toxinas.
  • Equilibra los chakras.
  • Restablece la armonía.
  • Aporta beneficios mentales.
  • Ayuda a modificar actitudes y comportamientos.
  • Desarrolla el potencial humano.
  • Eleva la confianza-autoestima.
  • Combate el estrés.
  • Aporta calma y serenidad.

Precio: 45€ / hora

Terapeuta y Maestro de Reiki:
Salvador Vivas Licenciado en Química por la Universidad de Sao Paulo – Brasil. Cursos formativos: Formación en BioneuroEmoción, PNL e Hipnosis Ericksoniana. Reducción de Estres y Terapia Cognitiva basados en la Atención Plena, Prácticas de Meditación y Mindfulness en la Medicina Mente/Cuerpo – Universidad de Valencia (VIU). Maestro de Reiki Usui Tibetano, Maestro de Reiki Tradicional Japonés (Komyo Reiki) (6ª Generación del linaje directo de Usui), Karuna Reiki y Reiki Combat. Diplomado en Terapia Regresiva. Terapeuta, facilitador y divulgador en España del proceso de Diálogo de Voces con más de 10 años de experiencia. 
Creador del programa Proceso Atman, un método de trabajo donde uno encuentra su bienestar.

Deja un comentario