Month: julio 2018

Diálogo de Voces: Una forma de vivir con Conciencia

“El Cuaderno de Bitácora”

DIÁLOGO DE VOCES: UNA FORMA DE VIVIR CON CONCIENCIA (cuaderno 13)

 

 

El principal obstáculo para experimentar la vida con Conciencia y mantener relaciones sanas y equilibradas tiene que ver con lo ocupados que estamos en la vida diaria. Estamos muy enfocados en el hacer y en la acción. Mientras que la vulnerabilidad y nuestros niños interiores, aspectos claves de las relaciones, no se identifican con el ajetreo.

Por suerte, el trabajo transformador de Diálogo de Voces nos permite abrazar tanto el poder y la acción como la vulnerabilidad y en consecuencia, nos “empodera”. La transformación es posible cuando practicamos nuestro diálogo interior desde nuestro Ego Consciente o Capitán Interior, porque desarrollamos una mayor conciencia de lo que somos y de lo que vivimos.  Dejamos de hacer, relacionarnos y actuar por inercia. Aprendemos a tener en cuenta la vulnerabilidad y nuestras partes identificadas con el ser.

La conciencia no es un punto final de un trayecto. Es un proceso continuado que dura toda la vida. La conciencia no es una voz más de nuestro equipo. Tampoco es el Ego Consciente. Es un espacio diferente, un lugar externo a nuestro grupo de voces desde donde observamos lo que ocurre, es el foco que da luz y enfoca de manera que la vida toma sentido, dejamos de movernos con el “piloto automático”.

La conciencia no tiene ataduras, ni condicionantes, no tiene objetivos ni preferencias. Simplemente observa silenciosamente, sin juicios ni reacciones. Es un testigo neutral de la vida. Nada está bien o mal, no es racional o emocional, simplemente: Es.

En la ausencia de Conciencia no hay elección, nos identificamos con nuestras voces predominantes y ellas escogen y dirigen nuestro “coche psicológico”. Estamos atrapados. No podemos dejar de relacionarnos desde la identificación de nuestras voces.

Sólo desde la Conciencia podemos enfrentarnos a nuestras partes inconscientes, miedos, voces rechazadas y juicios. No se trata de cambiar nuestros puntos de vista, sentimientos, creencias o identidad, estructuras religiosas, culturales o morales, simplemente se trata de reconocerlas como patrones y estructuras energéticas con los que nos hemos identificado.

Sólo nos separamos de nuestras voces cuando se desarrolla el Ego Consciente y en consecuencia, la Conciencia. La toma de conciencia permite la evolución de la misma Conciencia.

Mònica Jal
Coach Co-Activa.
Coaching de equipos y Coach Wingwave.
Facilitadora en Diálogo de Voces.

Los Sueños y Diálogo de Voces

“El Cuaderno de Bitácora”

LOS SUEÑOS Y DIÁLOGO DE VOCES (cuaderno 12)

 

 

Se ha escrito mucho sobre lo que soñamos mientras dormimos, (a veces bajo una óptica esotérica, a veces desde la racionalidad) y al final nos olvidamos que los sueños sean pesadillas o no, nos están dando una información sobre nosotros mismos.

Durante la noche nuestro cuerpo va pasando por diferentes fases que lo ayudan a reabsorber las vivencias del día y lo preparan para estar en forma para la siguiente mañana. Aunque no nos acordemos de lo que hemos soñado, seguro que lo hemos hecho.

Las personas que nos acordamos con cierta facilidad, nos sorprende y a veces nos inquieta lo que hemos soñado. En determinados ambientes es un poco tabú o no tiene sentido darle vueltas a lo que recordamos. Pero desde Diálogo de Voces, sabemos que hay unas partes de nosotros que tenemos consciente o inconscientemente rechazadas que aprovechan los sueños para expresarse. Así que es una forma de dar voz a aquello que no queremos reconocer que es nuestro.

Hace unos años, tuve unos clientes que su hija preadolescente, un ejemplo de persona amable, servicial y agradable con los demás, tal y como en casa se lo habían enseñado, tuvo un susto en la calle con un hombre que se le acercó y quiso pegarla. Los padres vinieron a mí para pedir ayuda ya que empezó a tener pesadillas por la noche y miedo a encontrarse otra vez con una situación parecida en la calle. Al hablar con la chica lo primero que expresó es que ella aborrecía los enfrentamientos, es decir se identificaba tanto con la voz complaciente que era incapaz de pensar en reaccionar a una agresión.  Por la noche soñaba con leones y dragones en un espacio muy oscuro que la perseguían y por más que corría se acababa despertando temblando cuando estaban a punto de cogerla.

El comentario de los padres cuando se despertaba por la noche era decirle: “sólo son sueños y pasan en nuestra mente y cuando pasen los días y olvides el susto en la calle, volverás a dormir bien”. Pero lógicamente habían pasado unos meses y no había pasado ni el miedo ni las pesadillas.

Empezamos a mirar cómo eran los personajes de sus sueños, lo que querían transmitirle, qué aportaría a su vida ser un “león o un dragón”. Las pesadillas cesaron y ella se sintió más libre y sintió que estaba creciendo como persona, a medida que en casa, cuando se despertaba por un sueño, lo podía explicar sin juicio, y en su vida puso en práctica poner límites en situaciones que vivía como conflictos.

Así pues, el primer paso es intentar recordar los sueños. Hay que tener en cuenta que  cada personaje que aparece es en realidad una parte nuestra. Por ello, si queremos entender el mensaje de nuestros sueños, debemos preguntarnos qué representa en nuestra vida cada personaje, qué nos quiere transmitir. Y sobretodo tomar consciencia de que parte de nosotros estamos rechazando.

Mònica Jal
Coach Co-Activa.
Coaching de equipos y Coach Wingwave.
Facilitadora en Diálogo de Voces.

Practicando El Ego Consciente

“El Cuaderno de Bitácora”

PRACTICANDO EL EGO CONSCIENTE CON DIÁLOGO DE VOCES (cuaderno 11)

 

 

Hacía menos de un mes que me habían operado por tercera vez de la rodilla y era el primer día que volvía a la piscina. Como no podía nadar bien me fui a la clase de Aquagym esperando que en aquella hora no hubiera demasiada gente y tuviera mi rodilla a salvo de los movimientos de mis compañeros de clase.

Cuando la música empezó a sonar yo estaba tranquila en un rincón entre la pared y las líneas de separación ya que la mayoría del grupo se hallaba a unos tres metros de mí, en la parte central. Al poco rato llegó un señor y para mi satisfacción también se coloco en el centro. Pero cuando ya pasaban más de 5 minutos de clase por la parte de las líneas de separación de los carriles llegó una señora considerablemente gruesa. Sin prejuicios me sacó de mi rincón con su volumen y se quedó en la zona de la pared.

Inmediatamente saltaron mi voz egoísta y la hooligan gritando: ¡quién se ha creído que es! ¡haz algo y sácala del rincón! Intenté concentrarme en la música y los movimientos para no dañar la rodilla, sin éxito. Y dada la insistencia en quererse expresar mis voces, decidí escucharlas. La voz egoísta quería sí o sí recuperar “nuestro sitio”, la voz hooligan quería darle un toque a la señora porque aparte de llegar tarde y sacarme del sitio no había sido capaz ni de expresarse. ¡Si al menos se hubiera disculpado! Era intolerable para mis voces.

Lógicamente mi gran voz complaciente me impedía ni mirarla. Entonces nos hicieron desplazarnos por la piscina y volver al sitio. Pude ver que la señora se ponía imponente en su lugar, evitando que el grupo nos acercáramos. Conecté con mi Ego Consciente. Quería disfrutar de la clase y necesitaba escuchar todo lo que mi equipo interior tuviera que decirme. En seguida el hooligan propuso darle un manotazo. La voz egoísta pedía que le dijera: ¡este es mi sitio! La voz complaciente me inducía a la calma y a mirar hacia otro lado y olvidar la señora porque por supuesto tenía motivos para actuar así.

Desde el Ego Consciente pude dar relevancia a que mi pierna estaba a salvo de golpes desde mi nuevo lugar y pude escoger que no iba a mirar hacia otro lado pero tampoco iba a evitar la posibilidad de decirle que le hubiera agradecido que se expresara en lugar de sacarme sin más del sitio. Con el hooligan pacté que si nos movíamos iba a hacer los ejercicios con las mancuernas de goma sin estar pendiente de ella y la señora tenía que estar pendiente de mi y no yo de ella.

El resto de la clase pasó con tranquilidad. En un momento determinado ella se acercó de más a mí y recibió un toque con mi mancuerna y no volvió a pasar. Había escuchado mi equipo, mi vulnerabilidad estaba a salvo y mi pierna también.

De todas formas, la parte crítica me decía que me tenía que haber expresado. Desde el Ego Consciente me pregunté ¿qué sabiduría podía aprender? Se trataba de estar más atenta a cada momento y prever los movimientos de la gente de mí alrededor y en la calle para evitar sustos.

Salí del gimnasio y al ir a cruzar la calle vi de frente tres turistas en la acera con bicicletas con motor directas a mí sin atisbo de mirarme. Con las muletas las hice parar y les recordé con educación que, justo donde estábamos, había un carril bici para ellas. Primero se sorprendieron y luego se disculparon. Mi equipo respiró hondo y me sentí en paz. Mis voces preocupadas por mi vulnerabilidad habían actuado y mi Capitán / Ego Consciente había liderado la situación.

Mònica Jal
Coach Co-Activa.
Coaching de equipos y Coach Wingwave.
Facilitadora en Diálogo de Voces.