El Complaciente y El Egoísta. ¿Mi media naranja?

“El Cuaderno de Bitácora”

 

EL COMPLACIENTE Y EL EGOÍSTA – ¿MI MEDIA NARANJA? (cuaderno 5)

Hablaremos de mi Media Naranja desde una visión de Diálogo de Voces.

Desde el trabajo de Diálogo de Voces sabemos que somos múltiples personalidades o diferentes “Yoes” que interactúan dentro de nosotros, partiendo de esta visión, cuando nos enamoramos ¿Qué “personalidad” se está enamorando?

Vamos a poner como ejemplo una pareja real de nuestra consulta con sus nombres cambiados. María es una mujer complaciente que se preocupa por su marido Juan, dedicada totalmente a complacerle, cuidar de la casa y de los hijos. Su centro está en el otro, cuando le hacemos la pregunta quienes son las personas más importantes en su vida, nos contesta que son sus hijos, su marido, sus padres, sus amigos, incluso su perrito snow, en fin todos los demás menos ella misma. Por otro lado su marido Juan, es un empresario con éxito, le encanta su trabajo tiene varias personas bajo su mando, don de la palabra, seguro de si mismo y le encanta ser el centro de las atenciones, un hombre con un comportamiento más egoísta, totalmente centrado en él.

El comportamiento de Juan cuando llega a casa es dejar los zapatos por el medio y las cosas por el camino sin preocuparse de recogerlas, se sienta en su sillón en la sala esperando que María le traiga sus zapatillas y su té preferido, María está allí escuchando cómo ha sido complicado el día de Juan y se siente muy bien atendiendo a su marido.

María tiene como Personalidad Predominante La Complaciente, pensar en el otro y Juan tiene como Personalidad Predominante El Egoísta, pensar en él.

María y Juan tienen una relación complementaria y perfecta, pero no sana desde la perspectiva de Diálogo de Voces.

María siendo Coherente con sus Creencias desde la visión de la Complaciente, hace todo para agradar a Juan: le mima, le cuida, recorre las cosas que él ha dejado tirado por la casa y justifica como correcto el comportamiento de Juan, porque él está cansado de un largo día de estrés en el trabajo y no tiene porqué recoger sus cosas cuando llega a casa, son detalles que no importan.

Después de años de convivencia perfecta, María un día se pregunta por qué “siempre” es Juan quien decide qué películas ir a ver al cine, en qué restaurantes ir a cenar con la familia, qué lugares ir de vacaciones, y en este momento nace en María una semilla que le hace cuestionar algunos comportamientos de Juan.

Cuando María empieza a pensar diferente, se da cuenta que Juan nunca la tiene en cuenta, nunca la ve, y es cuando empiezan los “conflictos en la pareja“, la carga de juicio de María sale desde una de sus personalidades que quiere que la tengan en cuenta, su parte vulnerable sale a la luz, ella “proyecta sobre Juan” lo que ella desde su Creencia vive como malo.

Desde el trabajo de Diálogo de Voces, lo que está ocurriendo con María es una proyección de su “personalidad egoísta”, ella ve en Juan lo que su consciente ha reprimido porque lo considera negativo, María es una mujer Complaciente, por lo tanto ser Egoísta es malo y es lo que Juan representa en ese momento de la relación para María y empieza a “Juzgar” el comportamiento Egoísta de Juan.

El gran trabajo de Diálogo de Voces con María ha sido ayudarla a integrar las dos polaridades (Complaciente y Egoísta) desde el desarrollo de un “Ego Consciente” y en este momento María puede responder a la actitud de Juan desde un equilibrio interno. El objetivo del desarrollo de un Ego Consciente ha sido ayudar a María ha escuchar sus dos partes opuestas y responder a la situación.

Cuando desarrollamos el Ego Consciente en relación a nuestras polaridades opuestas todo cambia, el “Juicio” deja de tener sentido en la relación con la pareja porque entendemos el comportamiento ajeno, hemos integrado en nosotros lo que antes estábamos proyectando fuera, tenemos la misma polaridad disponible ahora y en el caso de María sería su parte Egoísta, en otras palabras, pensar en ella, poder opinar y participar de igual a igual y es en este momento cuando podemos hablar con nuestra pareja desde el mismo punto de vista, el diálogo es mucho más amplio y sano.

A partir de este momento María ha dejado de ser una media naranja con Juan y ha pasado a ser una Naranja Entera.

Cuando cambiamos nuestro comportamiento, en el caso de María siendo más “Egoísta”, pensando en ella, obliga a que Juan cambie también, le ayuda a darse cuenta que puede ser más “Complaciente” en la relación con María, transformándose internamente.

La vida nos ayuda a encontrar las partes que hemos rechazado y poder integrarlas,

por eso los grandes maestros siempre nos han enseñado que

lo que rechazas en el otro esta hablando de ti.

 

Salvador Vivas – Formador y Facilitador en Diálogo de Voces

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